Fresas sin nata

 

 

El recuerdo del momento preciso

que el umbral sin retorno traspasa.

La ciega ilusión de tu abismo.

La brisa salada.

 

 

El nudo marinero, tu mirada,

que trenza nuestros cuerpos por destino.

La nave a la deriva sin ancla.

Las uvas sin vino.

 

 

Cálidos besos de sol en el alma.

El vértigo de dudas e ilusión;

Las negras nubes de amor y drama.

Pura contradicción.

 

 

Noches contigo, eternas veladas;

Tus rincones, altares de pasión.

Noches sin ti, infiernos de la nada;

Tus labios, mi religión.

 

 

Te culpo de la mente extraviada

Pensándote, eclipso el presente.

Cautiva, mi alma; la razón, presa;

mi vida, ausente.

 

 

El adiós, inevitable certeza.

Anhelar tu voz en cada llamada.

No olvidar, infinita tristeza.

Las fresas, sin nata.

 

 

 

Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario